Actividad1.- Colocar las manos de la niña o niño sobre el rostro del adulto, palpando los ojos y la boca, comunicando las partes del rostro.

2.- Hacer lo mismo pero poniendo las manos de la niña o niño sobre su propio rostro y que así explore sus ojos y la boca. Mostrar e ir comunicando las partes del rostro.

3.- Si utiliza chupete, ayudarle para que, agarrando el chupete con su mano, lo lleve a la boca.

4.- Cantar canciones que indiquen partes de la cara mientras se ayuda a la niña o niño a tocar la parte que nombramos.

Consejo:

Las niñas o niños sienten gran atracción hacia los ojos de las personas y los animales. Les gusta ver rostros en general, pero sobre todo fijan su mirada en el movimiento de los ojos. Situar a la niña o niño frente a un espejo donde pueda ver su rostro con claridad, estimulará la exploración y fijación visual, al margen de favorecer la exploración manual de su propio rostro.

Masajes: 1.- Aprovechar cualquier momento propicio del día para acariciar al bebé como se indica en los meses anteriores, también añadir cada día una de las siguientes actividades que fortalecen los músculos del brazo y la articulación del hombro, además de fortalecer el tronco y aliviar la tensión de la espalda. 2.- Cuando está tumbado boca arriba, colocar los pulgares del adulto dentro de las palmas de las manos y con el resto de dedos se sujetan las muñecas del bebé sin tirar de ellas. Flexionar y estirar primero los dos brazos al mismo tiempo 5 veces, después alternar los brazos otras 5 veces. 3.- Sujetar los brazos del mismo modo y, con suavidad, dirigirlos hacia arriba a ambos lados de la cabeza, después bajarlos colocándolos pegados al cuerpo. 4.- Con las manos en la misma posición, estirar los brazos suave y lentamente colocándolos en cruz y luego cruzarlos sobre el tronco. 5.- Con la posición en cruz del ejercicio anterior, describir un círculo amplio a la altura de la cabeza, abandonar el ejercicio si se observa oposición por parte del bebé.