Actividad1- El adulto se acuesta en el suelo mirando al techo y coloca a la niña o niño sobre él de forma que pueda ver su cara, mientras le acaricia la espalda. Cuando levanta la cabeza, el adulto le habla dulcemente y le sonríe.

2- Apoyar a la niña o niño sobre el vientre y ponerle los brazos de manera que queden doblados y apretados contra el pecho, envolverle la ropa alrededor del cuerpo. Colocar cerca de su cara alguna prenda de la madre con su olor personal, esto le ofrecerá seguridad y confianza.

3.- Poner a la niña o niño boca abajo y el adulto le hará cosquillas por la columna vertebral. Para qué niña o niño levante la cabeza es conveniente que se le muestre un estímulo visual; como un sonajero, pelota u objeto que tenga sonido.

4.- Colocar al niño sobre el vientre del adulto:

a) Desde una distancia adecuada (entre 25 y 35 centímetros) mover un juguete o la cabeza del adulto de izquierda a derecha, con una rapidez que la niña o niño pueda seguir el movimiento con los ojos y la cabeza.

b) Mover el juguete o la cabeza del adulto de arriba abajo, para que la niña o niño levante y baje su cabeza.

c) Realizar círculos con el juguete o con la cabeza del adulto en el sentido de las agujas del reloj y en sentido contrario.

Masajes: 1.- En los primeros contactos con el recién nacido, el padre o la madre pueden realizar caricias rítmicas y repetitivas desde la frente hasta la nuca, entre seis u ocho veces. Continuar acariciando desde la cabeza hasta los pies y desde el centro del cuerpo hacia las extremidades. Este masaje suave ayuda al recién nacido a regularizar el ritmo de respiración, relajar los músculos y estimular el funcionamiento intestinal y el sistema nervioso. 2.- Acariciar con el dedo la palma de la mano, desde el centro hacia los dedos. El recién nacido cerrará la mano apretando con fuerza como reflejo pero se ejercitará para la futura presión voluntaria. 3.- Dejar que juegue desnudo unos minutos, después acariciar desde la columna cervical hasta los pies con suavidad, mientras se la acaricia verbalmente con una canción de cuna o palabras amorosas. La temperatura de la pieza no debe ser inferior a 20 grados. 4.- Aprovechar el momento del baño o del cambio de pañal para que el padre o la madre sostengan en brazos al recién nacido, en contacto piel con piel, y pueda sentir el calor, olor corporal y los latidos del corazón.