Actividad 1.- Mientras esté sentado la niña o el niño, sostener sujetando la espalda en posición vertical.

2.- Llamar la atención de la niña o niño con algún estímulo sonoro para que así vaya levantando la cabeza.

Consejos:

a.- Estando sentado o en brazos, en los dos primeros meses, la cabeza oscila hacia los lados de vez en cuando y la espalda está encorvada. Durante el tercer mes la cabeza se mantiene erguida y la espalda más derecha.

b.- En los primeros meses debe colocarse la mano del adulto sujetando la columna cervical por el cuello del recién nacido. Esto se irá retirando progresivamente a medida que la niña o niño adquiere la fuerza necesaria para mantener erguida su cabeza.

Masajes: 1.- Además de continuar con las caricias recomendadas para el primer mes, pueden realizarse masajes rítmicos, con tacto suave pero firme en la parte posterior de la cabeza, desde la frente hasta la columna cervical. 2.- Colocar las manos en el centro de la espalda, acariciar hacia los hombros y, pasando por los brazos, llegar hasta los dedos de las manos. Repetir dos o tres veces. Este masaje igual que el anterior estimula el desarrollo neuromuscular. 3.- Efectuar masajes en las manos con presión suave pero firme, primero en la palma, después en los dedos y finalmente en el dorso de la mano. De este modo se estimula la tonicidad y la fuerza muscular de las manos. 4.- Cuando la niña o niño esté acostado sobre su espalda acariciar desde el rostro, pasando por el pecho y las piernas, hasta los dedos de los pies. Acariciar cada dedo de los dos pies desde la base hasta la punta. 5.- En la misma posición anterior, colocar las manos en el centro del pecho y desplazarlas por los hombros y los brazos hasta terminar en las manos.