Actividad 1.- Colgar en la cuna o pueden utilizarse móviles de cuna para este fin.

2.- Poner a la niña o niño boca abajo en el suelo o colchoneta, tiras de plástico, papel celofán o de aluminio, a la altura de los pies del bebé. Tomar sus pies y mostrarle el modo de agitar las tiras al contacto. También sobre una colchoneta y apoyar la palma de la mano del adulto contra sus pies. Al contacto, empujará con fuerza extendiendo sus piernas completamente.

3.- Estimular a la niña o niño para que mueva libremente las piernas cuando esté acostado en la cuna o en la colchoneta siempre que sea posible le dejaremos las piernas desprovistas de ropa.

4.- En el momento de cambiar los pañales, podemos aprovechar y jugar con sus piernas pedaleando, primero con una, luego con la otra y finalmente con las dos de forma alternativa. Repetir esta actividad a la hora del baño, chapoteando en el agua con las piernas.

5- Facilitar que experimente el tacto con los pies, colocando objetos suaves como una esponja, una bola de algodón o una toallita rozando los pies.

6.- Cuando la niña o niño esté acostado boca arriba, colocar una pelota, u otro objeto que haga ruido colgado de forma que él pueda golpearlo con los pies.

7.- Colocar un globo inflado a la altura de los pies para que la niña o niño lo patee.

Consejo:

a.- Hasta los tres meses la niña o niño mantiene las piernas dobladas o cruzadas cuando está acostado. A partir de esta edad las piernas suelen estar estiradas largos períodos de tiempo.

b.- El niño o niña reacciona ante los estímulos estirando una pierna y luego otra. Conviene vigilar si existe pasividad por parte de la niña o niño de una forma reiterada.

c.- ¡Atención! Los globos u otros objetos que puedan representar peligro deben utilizarse sólo en presencia del adulto.

Masajes: 1.- Cuando la niña o niño esté acostado boca abajo con las piernas estiradas, coger los brazos por los codos y, estirados hacia delante, colocarlos de manera que las palmas de las manos se toquen con los pulgares hacia arriba. En esta posición la niña o niño levanta la cabeza fortaleciendo los músculos de la nuca, los hombros y la espalda. 2.- Acostado boca arriba estirar las piernas sujetando por encima de los tobillos, después doblarlas sobre el abdomen y volverlas a estirar. Repetir cinco veces con las dos piernas y luego otras tantas alternándolas. Conseguimos con este ejercicio fortalecer los músculos de las piernas y estimular el intestino. 3.- Se acuesta a la niña o niño de espaldas, con el cuerpo bien pegado a la superficie y las rodillas hacia los lados, el adulto agarrando por los tobillos junta las plantas de los pies (los talones, el borde exterior de los pies y los dedos) mientras con los pulgares el adulto acaricia las plantas de los pies hasta los dedos gordos, favoreciendo la formación del arco del pie y los músculos de las piernas.