Actividad1.- El adulto ayuda al niño o niña a ponerse de rodillas y coloca un objeto en el suelo para que intente cogerlo. Al principio le sujeta por la cintura hasta que poco a poco vaya dominando la postura.

2.- Enfrente del espejo el adulto coloca al niño o niña de rodillas y atrae su atención sobre la imagen reflejada. Al principio le ofrecerá apoyo.

3.- Tomar al niño o niña gateando en acción, levantarle por los brazos, y sujetar sus manos unos instantes mientras cantamos una canción y hacemos palmas.

4.- En posición de rodillas apoyado en una mesa baja o una silla, ofrecerle algún juguete llamativo para que intente cogerlo y manipularlo. Ir aumentando el tiempo de permanencia en esta postura progresivamente.

5.- Arrodillado empujarlo suavemente hacia delante, hacia atrás y hacia ambos lados. Al principio sujetar su cintura hasta tener la certeza de que mantiene el equilibrio.

6.- Colocar al niño o niña de rodillas y enseñarle a parar de esta posición a ponerse de pie liberando cada una de las piernas, sin soltarle.

Consejo:

Durante este trimestre la flexibilidad muscular comienza a estabilizarse, hay mayor control de los músculos extensores y actividades como gatear, ponerse de rodillas, mantenerse en pie y dar patadas, además de ofrecerle placer y posibilidades mayores de exploración, le ejercitan para dar sus primeros pasos de forma independiente.

Masajes: 1.- Desde la parte de atrás de las orejas se desplazan lentamente las manos hasta la barbilla y se continúa acariciando las mandíbulas, desde la barbilla hasta los lóbulos de las orejas, para terminar de nuevo detrás de las orejas. 2.- Comenzar en el centro del cuello, debajo de la barbilla, y lentamente dirigirse hacia los hombros volviendo al centro del cuello. Repetir de 4 a 5 veces. 3.- Con la mano derecha sobre el pecho desplazar por el abdomen hasta el muslo derecho, antes de levantar esta mano del cuerpo, colocar la mano izquierda sobre el pecho y seguir la misma trayectoria hasta el muslo izquierdo. 4.- Boca abajo, situar las manos a los lados de la columna vertebral y deslizarlas lentamente desde la nuca hasta los tobillos. Repetir varias veces empezando siempre desde la nuca. 5.- Agarrar el brazo desde el hombro, con una mano hacia cada lado y girar las manos en sentido contrario hacia la muñeca. Repetir con el otro brazo. 6.- Sujetar el pie situando los pulgares en el centro de la planta y desplazarlos hacia los lados volviendo al centro, repetir varias veces. Realizar el mismo ejercicio con el otro pie.