Actividad 1.- A medida que la niña o niño vaya reconociendo la figura y la voz del adulto, este para tranquilizarlo cuando llore y hablarle a unos metros antes de llegar a su lado.

2.- Siempre que la niña o niño realice algún movimiento al acercarse el adulto, hacer manifestaciones físicas y verbales de alegría para reforzar el comportamiento.

3.- En el momento en que el adulto se acerca a la niña o niño para tomarlo en brazos, tomar suavemente sus manos o sus pies y los mueve flexionando las articulaciones.

4.- Cuando manifieste, con movimientos corporales, la alegría de ver un rostro conocido, el adulto hará gestos de alegría como reír, aplaudir y reforzar verbalmente.

Consejo:

Las manifestaciones más habituales de alegría son el movimiento de brazos y piernas, a partir del tercer mes se suma también la sonrisa.

Masajes: 1.- Aprovechar cualquier momento propicio del día para acariciar al bebé como se indica en los meses anteriores, también añadir cada día una de las siguientes actividades que fortalecen los músculos del brazo y la articulación del hombro, además de fortalecer el tronco y aliviar la tensión de la espalda. 2.- Cuando está tumbado boca arriba, colocar los pulgares del adulto dentro de las palmas de las manos y con el resto de dedos se sujetan las muñecas del bebé sin tirar de ellas. Flexionar y estirar primero los dos brazos al mismo tiempo 5 veces, después alternar los brazos otras 5 veces. 3.- Sujetar los brazos del mismo modo y, con suavidad, dirigirlos hacia arriba a ambos lados de la cabeza, después bajarlos colocándolos pegados al cuerpo. 4.- Con las manos en la misma posición, estirar los brazos suave y lentamente colocándolos en cruz y luego cruzarlos sobre el tronco. 5.- Con la posición en cruz del ejercicio anterior, describir un círculo amplio a la altura de la cabeza, abandonar el ejercicio si se observa oposición por parte del bebé.