Actividad1.- Después de la comida, jugar con la niña o niño produciendo diferentes sonidos vocálicos y silábicos, preferentemente guturales, haciéndolo muy cerca de su rostro.

2.- Repetir cualquier sonido que emita la niña o niño, estableciendo diálogos en los que el adulto habla y hace pausas para que la niña o niño pueda “responder”.

3.- Para que la niña o niño perciba las vibraciones del sonido que le estimulan para gorgojear, el adulto debe colocar sus labios sobre la cara del niño o niña y repetir varias veces “ma”, “ba” o “pa”. Repetir la actividad colocando los labios sobre el cuello, el vientre, la espalda, las palmas de la mano, etc.

4.- Escuchar grabaciones con el canto de los pajaritos, el sonido del viento o la lluvia, etc.

5.- Cantarle habitualmente canciones infantiles y acompañarlas con movimientos corporales.

Consejos:

a.- Para que la niña o niño perciba sonidos e intente reproducirlos es importante hablar, de forma habitual (sin gritos), a una distancia corta del bebé. Procurar que las palabras sean cortas, sonoras y con una pronunciación correcta, de forma que el niño o niña vea el movimiento de los labios.

b.- Hablar constantemente a la niña o niño le ayuda a aprender a reconocer los sonidos, timbre y tonos del lenguaje verbal y los mensajes corporales que acompañan a las palabras.

Masajes: 1.- Aprovechar cualquier momento propicio del día para acariciar al bebé como se indica en los meses anteriores, también añadir cada día una de las siguientes actividades que fortalecen los músculos del brazo y la articulación del hombro, además de fortalecer el tronco y aliviar la tensión de la espalda. 2.- Cuando está tumbado boca arriba, colocar los pulgares del adulto dentro de las palmas de las manos y con el resto de dedos se sujetan las muñecas del bebé sin tirar de ellas. Flexionar y estirar primero los dos brazos al mismo tiempo 5 veces, después alternar los brazos otras 5 veces. 3.- Sujetar los brazos del mismo modo y, con suavidad, dirigirlos hacia arriba a ambos lados de la cabeza, después bajarlos colocándolos pegados al cuerpo. 4.- Con las manos en la misma posición, estirar los brazos suave y lentamente colocándolos en cruz y luego cruzarlos sobre el tronco. 5.- Con la posición en cruz del ejercicio anterior, describir un círculo amplio a la altura de la cabeza, abandonar el ejercicio si se observa oposición por parte del bebé.