Actividad 1.- En todas las actividades diarias que realiza con la niña o niño, llamarlo por su nombre para atraer su atención.

2.- Llamarlo con mucha frecuencia pronunciando su nombre y haciendo que vuelva la cabeza hacia el adulto.

3.- Llamar al niño o niña cuando el adulto esté fuera de su campo visual. Cuando vuelca la cabeza es recomendable recompensarlo con algún juego.

4.- Cuando el niño o niña llore para atraer la atención del adulto, podemos tranquilizarlo colocándonos fuera de su vista y hablándole con palabras dulces y cariñosas. Cuando se de vuelta, abrazarlo y acariciarlo.

5.- Atraer la atención del niño o niña cuando esté entretenido jugando llamándolo por su nombre.

Masajes: 1.- Cuando la niña o niño esté acostado boca abajo con las piernas estiradas, coger los brazos por los codos y, estirados hacia delante, colocarlos de manera que las palmas de las manos se toquen con los pulgares hacia arriba. En esta posición la niña o niño levanta la cabeza fortaleciendo los músculos de la nuca, los hombros y la espalda. 2.- Acostado boca arriba estirar las piernas sujetando por encima de los tobillos, después doblarlas sobre el abdomen y volverlas a estirar. Repetir cinco veces con las dos piernas y luego otras tantas alternándolas. Conseguimos con este ejercicio fortalecer los músculos de las piernas y estimular el intestino. 3.- Se acuesta a la niña o niño de espaldas, con el cuerpo bien pegado a la superficie y las rodillas hacia los lados, el adulto agarrando por los tobillos junta las plantas de los pies (los talones, el borde exterior de los pies y los dedos) mientras con los pulgares el adulto acaricia las plantas de los pies hasta los dedos gordos, favoreciendo la formación del arco del pie y los músculos de las piernas.